¿Por qué Perú?

 

Porque Perú, es necesario. Perú es tradición y son personas que viven comprendiendo la tierra. Perú es la sierra, es la selva y es la costa. Es arraigo y sabiduría. Perú es magia en cada kilómetro, en cada sonrisa y en cada paisaje. Perú es todo esto y mucho más que no cabe en palabras, hay que vivirlo. 

 

 
Perú son los Andes, donde no sólo por la altura estás más cerca del cielo; es el espíritu que habita en las montañas y son las wacas. Es el significado de cada piedra sosteniendo la historia de una civilización que comprendió que la sabiduría era su mayor tesoro. Es la hojita de coca, es la papa y el estallido de color en cada puesto del mercado. Es la mamicha que, noche tras noche desde hace veinte años, sonríe con la mirada al servir mazamorra en su puesto de la esquina de San Blas. Son las manos tejedoras, artistas incansables de chullos y awayos. Son los Altomisayoq custodiando una cosmo-visión que expresa la unidad con el entorno. Perú es asomarse por la mañana a la ventana para ver una sierra llena de poder, de misterios y enseñanzas. 

 

 ¿Por qué Perú? Porque Perú tiene todo para ser el viaje de tu vida.

 

Perú también es selva, y la selva es vida. Es la luz colándose entre árboles infinitos y todos los matices de verde que caben en la imaginación. Es un amanecer amazónico estallando en sonidos vivos. Y es todo el firmamento reflejado en las noches del río.

Conocer la selva es comprender el origen, y el futuro. El futuro son niños brincando en los ríos y los bosques que contienen su identidad, su lengua, sus costumbres. Comunidades que defienden la Tierra y mantienen un pulso contra la explotación abusiva de sus recursos. La Selva es la lucha de muchas personas por cuidar la naturaleza que nos oxigena a todos. Es más que belleza, es una entidad mágica que necesita ser escuchada y trasmitida. La selva es un estado de conciencia. 

 

Perú, porque todo viajero deja un trozo de su corazón en este país.