Lo que está pasando en Perú, nos está pasando a todos

 

Las inundaciones  no se producen por efecto directo del cambio climático, aunque guarden relación. A Perú tampoco le está castigando la Tierra. El castigo es una interpretación moral creada por el ser humano. La tierra no juzga, ni mucho menos castiga. 

 Hace unos días un amigo me hizo llegar un extracto de un artículo publicado en un periódico local: “Así, los sabios hombres del campo, frente al anuncio de déficit hídrico hecho en forma anticipada,… predecían un evento muy lluvioso tan solo porque la luna en creciente estaba echada en 45° apuntando al norte”. Cada uno es libre de considerar esta afirmación, pero lo cierto, es que gran parte de la población -urbana- tiene poca o ninguna relación con la naturaleza.  Si ya no tocamos la tierra ni la observamos ¿Cómo entonces vamos a comprenderla?  

 

 El ser humano necesita los conocimientos ancestrales para recuperar el vínculo con la tierra 

 

Perú, tiene la riqueza de conservar diferentes cosmovisiones que manifiestan un profundo respeto a la vida y la naturaleza. La sabiduría de como vivir en armonía con La Tierra es custodiada (con esfuerzo) por muchas personas a lo largo del territorio peruano. Sin embargo, y por desgracia, los “sabios hombres del campo” no son los que toman las decisiones que afectan a la población, sino los intereses económicos de unos pocos.

 Los recursos se explotan sin consciencia. Se quiebran a diario  las reglas naturales que respetan los cauces de los ríos, la orografía de las montañas, el mar… 

Una vez más, la población vulnerable es la gran afectada ante estos sucesos. Recordemos que las personas que han construido sus casas o viven en lugares de riesgo, son en muchas ocasiones aquellos que se acercan a las ciudades con pocos recursos y ante la ilusión de encontrar una vida mejor. Esa “vida mejor” inventada por una sociedad orientada a la productividad, consumista y carente de valores; entre ellos valores de respeto hacia el entorno en el que vivimos.

Podemos volver a la moral de turno para buscar culpables, pero de nuevo, estaremos perdiendo el tiempo. Si queremos comprender que está pasando, primero hay que reflexionar y cuestionarse. Podemos empezar por apagar los televisores y dejar de engullir imágenes sensacionalistas, que lejos de informar, tan solo generan pánico y nos anestesian ante la capacidad de reacción. Pensemos desde la creatividad, no desde el miedo. El miedo paraliza, y lo que necesita Perú, lo que necesitamos todos, es actuar y hacerlo por nosotros mismos. 

La Tierra hace un llamamiento y la pregunta es ¿Qué vamos a hacer al respecto? Hay algo que todos podemos hacer ante estos acontecimientos; evaluar nuestra relación con la naturaleza y fortalecerla. Es momento de actuar, porque de la misma manera que Perú somos todos, nuestras decisiones y nuestros actos hoy serán el mundo mañana. 

 

Fuerza Perú

#UnaSolaFuerza

 

Si quieres aportar con tu ayuda desde el extranjero te invitamos a que investigues y escojas cómo hacerlo, estas son sólo algunas sugerencias: